El mercado ha recibido con optimismo el último movimiento de SoFi Technologies. La empresa, que opera como una banca digital integral, ha lanzado su propia moneda estable (stablecoin) denominada SoFiUSD, disponible directamente desde su aplicación. En la apertura de la jornada del viernes, sus acciones subieron un 4,9% hasta los 16,97 dólares, recuperando algo de terreno tras la corrección bursátil que siguió a sus resultados trimestrales del mes pasado.
Mucho más que un activo digital
Para entender este paso, debemos mirar más allá de la moda cripto. SoFi intenta desesperadamente diversificar sus fuentes de ingresos para dejar de ser percibida simplemente como una entidad prestamista, vulnerable a los ciclos de tasas de interés y a la demanda de créditos personales. Al ofrecer un token diseñado para mantener su valor vinculado al dólar estadounidense, la compañía busca centralizar la actividad financiera de sus 15 millones de miembros en un solo lugar: banca, inversiones y ahora, pagos con tecnología blockchain.
La estrategia del CEO, Anthony Noto, es clara: combinar la eficiencia operativa de las redes descentralizadas con la confianza que emana de una licencia bancaria nacional. A diferencia de competidores como PayPal, cuyo token PYUSD es emitido por un tercero (Paxos Trust Company), SoFi emite su moneda directamente desde su banco. Es un punto de distinción relevante para los inversores institucionales, aunque SoFi aclara explícitamente que sus activos digitales no cuentan con la protección del seguro de depósitos de la FDIC ni de la SIPC, los organismos que protegen a los ahorristas en Estados Unidos.




