El mercado de la inteligencia artificial está obsesionado con crear modelos más potentes, pero hay un problema técnico que la mayoría está pasando por alto: los modelos actuales son excelentes razonando, pero tienen serias dificultades para navegar la web como lo haría un ser humano. Aquí es donde entra Seltz Inc., una startup recién financiada que busca cambiar la arquitectura misma de cómo las máquinas acceden a la información en internet.
La compañía anunció esta semana una ronda de capital semilla por USD 12,5 millones, liderada por Speedinvest y B Capital. Aunque en el ecosistema de Silicon Valley esta cifra pueda parecer modesta frente a levantamientos de capital masivos de otras empresas, el objetivo de Seltz es ambicioso: construir la infraestructura de búsqueda definitiva para agentes autónomos. Esto no es solo otro buscador de respuestas rápidas; es una plataforma diseñada para que las máquinas ejecuten consultas complejas en paralelo y extraigan datos estructurados, ignorando la vieja lógica de listar enlaces azules para clics humanos.
La era de la búsqueda no humana
Para Antonio Mallia, fundador de Seltz y exinvestigador de Amazon, los motores de búsqueda tradicionales como Google han quedado obsoletos para la nueva era de la IA. La arquitectura actual está diseñada para ojos humanos, priorizando el contenido que se ve bien en pantalla. Sin embargo, los agentes de IA necesitan extraer información que a menudo está escondida en lo profundo de una página: tablas enterradas, fragmentos de datos técnicos o imágenes específicas que un buscador convencional suele pasar por alto.
Lo interesante acá es la convicción técnica de Mallia. En lugar de subcontratar la búsqueda a los proveedores tradicionales —lo que hacen casi todas las startups de IA para ahorrar costos—, Seltz ha construido su propia infraestructura desde cero. Esto incluye sus propios rastreadores (software que recorre la web), índices y modelos de clasificación. Mallia sabe bien que el desarrollo de esta tecnología es una de las tareas más costosas y demandantes de capital en el mundo del software. Por eso, estos USD 12,5 millones tienen un destino claro: escalar la plataforma para procesar decenas de miles de millones de documentos.
El mercado está saturado de jugadores intentando resolver lo mismo. La competencia es feroz y cuenta con mucho más músculo financiero. Empresas como Exa Labs Inc. (plataforma de búsqueda optimizada para modelos de lenguaje) o el proyecto liderado por el ex CEO de Twitter, Parag Agrawal, han levantado cientos de millones de dólares recientemente. Incluso gigantes de infraestructura como Nebius Group N.V. (proveedor neerlandés de servicios en la nube para IA) han optado por la vía rápida de adquirir competidores, como hicieron con Tavily Inc., una startup enfocada en capas de búsqueda para agentes autónomos.
La ventaja del especialista
¿Qué tiene Seltz para sobrevivir en este entorno? La clave reside en su equipo. Con una plantilla reducida —apenas 15 personas, muchas de ellas con doctorados en recuperación de información—, la empresa apuesta por una ventaja técnica basada en la eficiencia. Sus pruebas internas muestran que pueden rastrear cientos de millones de páginas diariamente y devolver resultados en menos de 250 milisegundos, una métrica de latencia (el tiempo que tarda una red en responder a una solicitud) fundamental cuando un agente de IA depende de esta velocidad para ejecutar una tarea en tiempo real.
Mi lectura es distinta a la narrativa de "cuánto dinero levantó": el éxito de Seltz no dependerá de su capacidad para igualar el capital de sus rivales, sino de su capacidad para demostrar que su infraestructura es más precisa para las máquinas que la de los grandes buscadores. Al final del día, la búsqueda web a escala está dejando de ser una herramienta de navegación para convertirse en una materia prima crítica para la computación.
Lo que debemos vigilar ahora no es solo la tecnología, sino el modelo de negocio detrás de estos agentes. Si Seltz logra demostrar que su capacidad de extracción de datos complejos es superior, se convertirá rápidamente en una pieza fundamental del *stack* (el conjunto de tecnologías apiladas que hacen funcionar una aplicación) de cualquier empresa que desee automatizar procesos de negocio. En un mundo donde la información es cada vez más vasta y menos estructurada, quien posea la mejor herramienta para leer la web para una máquina, poseerá la llave del siguiente nivel de la inteligencia artificial.