Columna de opinión. Este texto refleja la visión personal de su autor, con fines informativos y educativos. No es asesoría financiera ni una recomendación de compra o venta de ningún instrumento. Toda inversión implica riesgo de pérdida; las cifras citadas corresponden a junio de 2026 y pueden haber cambiado.
Hay momentos en que el mercado y los fundamentos de una empresa apuntan en direcciones distintas. Microsoft vive uno de esos momentos. La acción cotiza cerca de US$365, alrededor de un 23% abajo en lo que va del año y lejos de su máximo de 52 semanas (US$551), mientras el negocio que la sostiene crece a doble dígito y acaba de acelerar su producto estrella. Para quien mira a varios años, esa brecha es justamente lo interesante.
El producto dejó de prometer y empezó a ejecutar
El gran salto de 2026 tiene nombre: Copilot Cowork, que pasó de preview a disponibilidad general en todo el mundo el 16 de junio. La diferencia con el Copilot "que responde preguntas" es de fondo: Cowork planifica y ejecuta tareas de varios pasos —arma comparativas en Excel, genera presentaciones, coordina flujos de trabajo— y devuelve trabajo terminado, no borradores. La propia Microsoft lo describió como la función de más rápido crecimiento en la historia de su programa Frontier y entre las de mayor satisfacción de usuario que ha lanzado. Más de la mitad de las Fortune 500 ya lo usaron durante el preview.
Cowork no llega solo. En Copilot Studio se liberaron los computer-using agents (agentes que operan directamente sobre interfaces de aplicaciones y sitios web, incluso cuando no hay API), un rediseño de los flujos de trabajo en un solo lienzo visual, y se presentó Microsoft Scout, un agente personal "siempre activo". Todo esto se apoya en Work IQ, la capa de contexto que entiende los datos, herramientas y organización de cada empresa. Es la pieza que hace que el ecosistema tenga sentido como un todo: Copilot no es una app suelta, es inteligencia incrustada en Outlook, Teams, Excel y el resto de Microsoft 365, gobernada por la seguridad que las empresas ya tienen.
El producto dio un salto real, y eso se combina con dos ventajas difíciles de copiar: el acceso directo y nativo a los datos del propio ecosistema, y la capacidad de ejecutar acciones que impactan de inmediato en la productividad.
Las ventas confirman la historia
Los números de adopción son la mejor validación de la tesis. Al cierre del 3T fiscal 2026 (reportado el 29 de abril), Microsoft 365 Copilot superó los 20 millones de asientos pagados, desde 15 millones un trimestre antes: un salto de ~33% en tres meses, el crecimiento trimestral más rápido desde el lanzamiento. La incorporación de asientos creció ~250% interanual, y los clientes con más de 50.000 asientos se cuadruplicaron en un año. Accenture llegó a 740.000 asientos —el mayor contrato de Copilot hasta ahora— y nombres como Bayer, Johnson & Johnson, Mercedes-Benz y Roche se comprometieron a 90.000+ cada uno. Satya Nadella señaló que el uso semanal de Copilot ya está al nivel de Outlook. Y la guía para el 4T anticipa que los asientos netos seguirán subiendo de forma secuencial.
La red de distribución
Acá está, a mi juicio, el punto más subestimado. Microsoft 365 tiene más de 450 millones de asientos comerciales pagados. Eso significa que esos 20 millones de Copilot representan apenas un dígito porcentual de la base instalada. No es un techo: es una rampa. Microsoft no tiene que salir a conquistar clientes nuevos para crecer; le basta con convertir a los que ya usan sus herramientas todos los días. Pocas empresas en el mundo tienen un canal de upsell de esa magnitud ya construido y pagando.
El cambio de modelo: de licencia fija a consumo
Hay un giro estratégico que va a importar mucho en los ingresos. Cowork no se vende como una licencia plana: requiere la licencia de Copilot más facturación por uso mediante Copilot Credits, según el modelo, el contexto, las herramientas y el tiempo de ejecución de cada tarea. Es decir, además del piso de la suscripción, Microsoft monetiza el uso incremental. A medida que las organizaciones deleguen más trabajo en los agentes, ese consumo escala.
El mejor anticipo de hacia dónde va esto vino de GitHub. Tras pasar a precios por uso (pay-as-you-go), GitHub reportó internamente que junio de 2026 fue su mejor mes de la historia: las altas del plan gratuito y de pago por uso se triplicaron mes a mes y se procesaron más de mil millones de sugerencias de código en el mes. GitHub Copilot ya tenía 4,7 millones de suscriptores pagados (3T, +75% interanual) y, según Nadella, es hoy un negocio más grande de lo que era todo GitHub cuando Microsoft lo compró en 2018 por US$7.500 millones. El modelo de consumo quita la fricción del costo inicial y deja que la adopción crezca de forma orgánica. Si ese mismo patrón se replica en Cowork, el efecto sobre los ingresos es relevante.
Los números detrás de la tesis
Más allá de Copilot, el motor financiero respalda todo lo anterior:
- Ingresos del 3T FY26: US$82.900 millones, +18% interanual, con utilidad por acción de US$4,27 que superó lo esperado.
- Negocio de IA con un run rate anual que cruzó los US$37.000 millones, +123% interanual.
- Azure creciendo ~40%.
- Cartera de contratos comerciales (RPO) de unos US$627.000 millones: un piso de ingresos contratados para varios años.
- Una de las pocas calificaciones crediticias AAA del mundo corporativo.
Valoración: barata frente a sus pares
Acá es donde la tesis se vuelve concreta. Tras la caída del año, Microsoft cotiza a un múltiplo precio/utilidad (P/E) que está entre los más bajos de las grandes tecnológicas, pese a ser una de las de mayor calidad y crecimiento de utilidades. El siguiente comparativo usa el P/E trailing (últimos 12 meses) según MacroTrends, todos al 22–23 de junio de 2026 para que sean comparables:
| Empresa | P/E (trailing) |
| Microsoft (MSFT) | ~22,7 |
| Apple (AAPL) | ~35,9 |
| Nvidia (NVDA) | ~35,3 |
| Amazon (AMZN) | ~32,8 |
| Alphabet (GOOGL) | ~26,4 |
| Meta (META) | ~18,9 |
Microsoft paga hoy alrededor de 22–23 veces utilidades, contra ~36x de Apple, ~35x de Nvidia y ~33x de Amazon. Solo Meta cotiza claramente más barata. Mirando hacia adelante, el múltiplo de Microsoft cae aún más —su P/E forward ronda 20x—, lo que refleja que el mercado espera que las utilidades sigan creciendo. Dicho esto, una salvedad honesta: el P/E trailing no lo dice todo. Nvidia y Amazon crecen sus utilidades más rápido, así que sus múltiplos forward se comprimen bastante; comparar solo el trailing exagera lo "caro" que están. Aun así, para una compañía con márgenes operativos cercanos al 47%, retorno sobre el capital sobre 30% y calificación AAA, pagar ~22x luce razonable, sobre todo frente a su propio promedio histórico de 10 años (cercano a 30x).
Sobre esa base, el consenso de analistas se mantiene en "Compra"/"Compra fuerte", con precios objetivo en torno a US$520–565. Con la acción donde está hoy, el mercado parece estar descontando más el riesgo del gasto en infraestructura que el valor del negocio que ese gasto construye.
Riesgos que conviene mirar de frente
Una nota honesta no esconde el otro lado:
- Capex agresivo: Microsoft proyecta cerca de US$190.000 millones de inversión en el año calendario 2026. La pregunta legítima del mercado es cuándo esos retornos justifican el desembolso.
- OpenAI: las pérdidas de OpenAI impactan contablemente a Microsoft, restando en el resultado GAAP.
- Conversión todavía baja: que solo un dígito de la base de M365 use Copilot es oportunidad, pero también riesgo de ejecución si la conversión se estanca.
- Competencia: Cursor en código, y ChatGPT y Gemini en productividad, disputan el mismo terreno.
- Valoración premium: incluso corregida, la acción no es barata en términos absolutos.
En resumen
La tesis no depende de una sola apuesta. Es un producto que pasó de chatear a ejecutar, una adopción que acelera, una red de distribución de 450 millones de usuarios lista para monetizar, un nuevo modelo de ingresos por consumo que ya probó funcionar en GitHub, y un balance financiero excepcional. Con la acción rezagada respecto de sus fundamentos, el binomio riesgo/retorno luce, al menos, más atractivo que hace seis meses. No es una certeza —ninguna inversión lo es—, pero es una de las tesis más sólidas y mejor respaldadas del sector.
Aviso legal. Esta columna expresa opiniones personales de Emilio Pfeffer Berger y no representa necesariamente la postura de Tinta Tech. No constituye asesoría de inversión, legal ni tributaria, ni una oferta o recomendación para comprar o vender valores. Las cifras y precios citados corresponden a la fecha de publicación (junio de 2026) y pueden haber cambiado. El rendimiento pasado no garantiza resultados futuros. El autor podría mantener posiciones en los instrumentos mencionados. Antes de invertir, haz tu propia investigación y consulta a un asesor financiero registrado.